Investigación y turismo: Claves para el desarrollo del Parque Natural El Cardón 

Estudios recientes han revelado la presencia de 15 especies cactáceas únicas en la región, algunas de ellas endémicas. 

Desde hace un año, los guardaparques Eleudor Márquez, Rigoberto Velásquez y German Farfán custodian el Parque Natural y Área de Manejo Integrado El Cardón, un ecosistema de paisajes excepcionales que supera las 30.056 hectáreas. Su conservación y el desarrollo sostenible pasa por la implementación de estrategias que promuevan la investigación científica y el turismo responsable. 

Este espacio natural ubicado en la zona alta del departamento de Tarija, entre los municipios de El Puente y Yunchará, se creó el 2 de mayo de 2003 mediante de la Ley 2465 y desde el 2023 es administrada por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP).  

Con el apoyo de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho se identificaron 15 especies cactáceas, únicas en la región y algunas endémicas, por ello la importancia de impulsar una investigación científica para conservar esta reserva natural, donde también hay vestigios de la cultura chicha. 

“Sino tenemos investigación no sabemos en qué estado de conservación está el ecosistema del Parque (…)”, afirma Eleudor Márquez Sánchez; director interino de Protección Parque Natural y Área de Manejo Integrado El Cardón. 

Ante esa situación, enfatiza en la urgencia de generar datos para saber cuántas especies de cardones existe en la zona, y qué especies son las más vulnerables o están en riesgo, con esa base dirigir la conservación del área de manejo integrado a largo plazo. 

En el Parque El Cardón imponentes cactus se elevan hasta seis metros de altura, otros son rastreros, esculpiendo un paisaje único en su especie en la región sur de Bolivia. Entre las especies catalogadas se encuentran el majestuoso columnar Cardón Verde, el Cardón Amarillo de flores doradas, el Lorocho de llamativos frutos rojos, el Ulala de espinas blancas, el Poko de tallos cilíndricos, el Umoto de flores blancas, el Airamphus de espinas en forma de espiral, la Cola de Zorro con inflorescencias plumosas, la Achicana de flores carnosas, el Champú de propiedades jabonosas, el Asiento de Suegra de forma aplanada y una variedad rastrera. Destaca entre ellos el cactus tarijense, que se eleva como un gigante entre sus congéneres. 

Especie rastrera de cáctus

Sin embargo, las especies rastreras están en riesgo, por eso los guardaparques buscan apoyo interinstitucional, sobre todo de universidades, para realizar investigaciones y generar alternativas de conservación. Es así como, estudiantes de la carrera de Ingeniería Agropecuaria de la Universidad Tomás Frías durante la gestión 2023, visitaron la zona e identificaron 19 especies, entre flora y fauna nativa del parque natural.  

Dependiendo de la especie y las condiciones de su entorno un cactus tarda en florecer entre 3 y 10 años, en el caso del Parque El Cardón, la floración se aprecia en los meses de enero, febrero y marzo. Algunas especies pueden vivir más de 100 años, mientras que otras solo viven unos pocos años. Los más longevos suelen ser los que crecen en zonas desérticas y áridas. 

Más de 10.000 hectáreas por guardaparque  

Guardaparques que custodian el Parque Natural y Área de Manejo Integrado El Cardón

Si bien el compromiso y ardua labor de Eleudor, Rigoberto y Germán representa un pilar fundamental para la conservación del Parque Natural, el control ambiental de los tres guardaparques es insuficiente para cubrir toda la zona. Más cuándo se trata de generar datos e investigar para ver el estado de conservación de cada especie y también socializar a los comunarios sobre la importancia de preservar las especies cactáceas para que todos se apropien del cuidado del área protegida. 

“Hay una buena respuesta de las comunidades de la subcentral de Curqui y de San Luis de Palqui, creo que fue gracias al cuidado que han tenido los comunarios que existe actualmente un buen estado de conservación de las especies identificadas”, destaca Márquez. 

Aunque los guardaparques realizan un gran esfuerzo para recorrer la vasta extensión que abarca el Parque Natural. En promedio, cada uno debe vigilar una superficie de más de 10.000 hectáreas y su labor no tiene pausa durante todo el año. 

Con 14 años de experiencia como guardaparque y un año como jefe de protección, Márquez también alerta que, existen personas que suelen ingresar a las áreas protegidas para llevarse las especies, muchas veces las que están en peligro de extinción. Por eso con los cactus los comunarios tiene un rol fundamental, ya que cuando se seca el cardón, se recoge para elaborar artesanías y son ellos los que también apoyan en la vigilancia.  

“Estamos socializando con los comunarios para que no se haga leña de los cactus secos, sino aprovechar y destinarlos para lo artesanal que, a su vez les dará valor agregado, por ende, generar recursos económicos para las familias del lugar”, indica el director interino de Protección Parque. 

Para Yamil Méndez, Ejecutivo de la Subcentral de Campesino El Puente, si bien pasaron 21 años desde la creación de la reserva, en la práctica no se veía los beneficios, por eso pide al SERNAP y al Gobierno Municipal seguir fortaleciendo el parque natural y socializar la utilidad de conservar la flora y fauna de la zona para las nuevas generaciones, pero su vez trabajar en políticas y planes que contribuyan al sustento de las comunidades para reducir la migración. 

Turismo comunitario 

Artesanías de madera de cactus elaborada por mujeres de la comunidad de Curqui

Más allá de su valor ecológico, el Parque El Cardón representa una oportunidad de desarrollo para las comunidades ubicadas en el área de reserva. Con esa visión autoridades y lugareños promueven el ecoturismo que contempla visitas guiadas, responsables y sostenibles, sin comprometer el equilibrio ambiental. 

“De los cactus no se desperdicia nada”, afirma Jacinta Salazar, quien a causa del Covid en el año 2020 aislada con su familia en la comunidad de Curqui, empezó a hacer artesanías de los cardones secos, elaborando piezas decorativas como floreros, portarretratos, macetas, porta botellas, juguetes, sillas, mesas, entre otros adornos que actualmente combina con tejidos. 

Jacinta Salazar, lidera su emprendimiento artesanal

“La madera del cactus no es como otro árbol, primero tiene que cumplir su ciclo de vida para usar, antes no sirve”, explica Salazar, mientras organiza en una mesa la diversidad de artesanías que hizo con sus propias manos y ofrece a los visitantes que llegan hasta Curqui. 

Ella también colecciona restos arqueológicos como puntas de flechas de piedra, cerámica y piedras grabadas con figuras de animales, entre otros que encuentra en la zona, su idea es hacer un museo en la comunidad. “Aquí hay cosas antiguas, incluso Chulpas (tumbas chichas), esos restos quiero recuperarlos porque es una novedad para las nuevas generaciones”, comenta. 

Vestigios de la cultura Chicha en la zona alta de Tarija

Así como Jacinta, otras mujeres de la zona, también buscan incursionar en la artesanía con materia prima del cardón, como una iniciativa de familiar.  Es el caso de Limbania Escalante de la comunidad de Huarmachi, quien recuerda que los cactus constituyen el pasado y presente de los lugareños. 

“Actualmente los cardones que cumplieron su ciclo de vida se usan para hacer artesanía, pero antes los campesinos lo usaban para hacer puertas, ventanas, en estanques de agua como canal, hasta para cajones para los difuntos”, señala. 

Limbania y Jacinta ven como algo positivo las proyecciones e iniciativas de convertir el Parque El Cardón en un destino turístico donde participen los comunarios. Pues ellos saben que esa área es la segunda reserva más grande de cactus en Sudamérica.  

Destilado La Pasacana, elaborado del fruto de los cactus

De los cardones grandes, dulces y espinosos, otra familia lidera la iniciativa de elaborar “La Pasacana”, una bebida alcohólica hecha del fruto del cardón. 

Por su parte, Eleudor Márquez, director interino del Parque Natural y Área de Manejo Integrado El Cardón, destaca que el turismo es uno de los ejes principales de desarrollo para el área protegida. Con este objetivo, en su primer año de gestión se realizó un exhaustivo inventario de los sitios arqueológicos, especies de cactáceas, la fauna de la zona y una evaluación del valor cultural de las iglesias ubicadas en su perímetro. 

“El parque El Cardón de Tarija competirá con otras reservas de su tipo como en Argentina y México, aunque la nuestra tiene una rica biodiversidad y especies únicas en la región”, dice Márquez. 

Aspectos sociales 

Son unas 200 familias en una decena de comunidades que viven a lo largo y ancho del Parque Natural, pensando en ellos, Sara Armella, alcaldesa de El Puente, lleva adelante diversas gestiones con el Gobierno nacional, departamental y municipios vecinos para darle un valor agregado a la zona, pero también para atender las necesidades de los lugareños, como la dotación de agua con cisternas para consumo humano y la ganadería todo el año. 

Sara Armella, alcaldesa de El Puente

“Como Gobierno Municipal siempre estamos para coadyuvar en todas las actividades, pero también con el compromiso de poder ser el nexo y canalizar recursos que permitan al Parque y el municipio trabajar más en el tema ambiental”, dice Armella. 

La alcaldesa que participó en el aniversario de creación del Parque Natural también expresó su agradecimiento a los guardaparques y el SERNAP por asumir la ardua tarea de proteger, conservar y promover el desarrollo sostenible del área protegida. Así también entregó un lote de herramientas e insumos para apoyar a las mujeres artesanas de la zona.

“No solo se trata de cuidar el cardón, de los cactus también se aprovecha el fruto. Algunos cosechan para consumo como fruta, otros elaboran aguardiente y de los cactus secos la artesanía”, expone la alcaldesa. 

Armella, comprometida con el impulso de las iniciativas artesanales y productivas de la zona respalda la creación de una ruta turística que conecte la ciudad de Tarija con el Parque Natural El Cardón, las lagunas de Tajzara y las dunas de arena del municipio vecino, Yunchará. Pues a lo largo del recorrido, los visitantes podrán disfrutar de paisajes únicos que ofrece la zona alta de Tarija, observar la flora y fauna autóctona, conocer la cultura local y disfrutar de productos artesanales de alta calidad. Además, contribuir al desarrollo económico de las comunidades a través del turismo sostenible. 

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